
La
última
‘El
cabrero’, un lujo en la semana flamenca
El
cantaor cautivó con su fuerza, su veteranía, la frescura que le caracteriza y
su singular voz
Antonio Bartolomé
Ana Agustín
Sin duda, era la actuación
más esperada de todas las que se
han venido ofreciendo dentro de la XXII Semana Flamenca de Caja de Ávila y no defraudó a ninguno de los cientos de personas que, una
tarde más, abarrotaron el Auditorio en el que se desarrolla desde el pasado 7 de octubre.
Mucha gente se quedó
ayer fuera. José Domínguez ‘El Cabrero’ irrumpió en el
escenario, a partir de las 20,30 de ayer, envuelto en un caluroso aplauso, con
su sombrero inseparable y un pañuelo anudado al cuello. A su lado, Rafael Rodríguez
Hidalgo, veterano guitarrista sevillano que hizo gala de su virtuosismo, su
elegancia y la compenetración absoluta con el cantaor, no en vano, le acompaña
habitualmente en sus giras nacionales e internacionales. La brillante tarde
flamenca estaba a punto de
comenzar.
Un silencio emocionado se apoderó del auditorio cuando los primeros acordes de
guitarra comenzaron a preparar la atmósfera de la sala, un aire de magia en el que ‘el
duende’ estuvo presente desde el principio y hasta el fin de la actuación. Una
vez más, ‘El Cabrero’, apodo que le viene de su oficio, aquel al que se dedicó desde bien pequeño,
aunque la música siempre estuvo presente en su vida; demostró ser una de las personalidades más
significativas que ha dado el flamenco en los últimos 25 años. Su genialidad,
su personalidad y una postura vitalista que mostró durante su actuación se derrocharon en una
velada inolvidable en la que regaló al público un repertorio completo que se paseó por los diferentes
palos del cante y que no
olvidó algunos de los tangos argentinos que le han marcado también y que incluye
en su último disco Por los caminos del viento.
Y es que, desde que iniciara su trayectoria profesional, allá por los primeros
años de la década de los 70, ‘El Cabrero’ no ha dejado los
escenario, siendo solicitado en los mejores encuentros flamencos.
Además, ha participado también en festivales de jazz y de músicas del
mundo, compartiendo tablas con Chick Corea o Gilberto Gil e, incluso, el mismo
Peter Gabriel lo incorporó a su gira USA/93. Ha grabado 17 discos de flamenco y uno, el
último, de tango rioplatense, toda una revelación que el público abulense supo
disfrutar y valoró con calurosas y cerradas ovaciones durante la hora y media
de recital.